Por favor, use este identificador para citar o enlazar este ítem: http://hdl.handle.net/123456789/717
Título : El ejercicio del mando de la guerra Anglo-Boer
Autor : Brinkmann, Carlos (director de tesis maestría)
Giterman, Osvaldo
Palabras clave : Mando miitar
Historia militar
Guerra Anglo-Boer, 1899-1902
Fecha de publicación : dic-2004
Editorial : Escuela Superior de Guerra Tte Grl Luis María Campos
Citación : Giterman, Osvaldo (2004). El ejercicio del mando de la guerra Anglo-Boer (Tesis de maestría). Escuela Superior de Guerra Tte Grl Luis María Campos. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Resumen : Formulación del problema: Determinación de las pautas culturales, profesionales y educativas que tuvieron los oficiales bóers y los británicos. Justificación del problema: Las diferencias entre el mando bóer y el británico engendradas por sus distintos estilos de vida, su educación, sus aspiraciones y su profesionalismo hicieron que los bóers perdieran la guerra. Se puede contar con armas eficaces, como el fusil Mauser que poseyeron los bóers, pero si sus comandantes no logran porque no saben o no pueden o no consideran importante – inculcarles a sus tropas la disciplina, el espíritu de cuerpo, el carácter, y el espíritu de lucha necesarios para combatir eficazmente, la guerra se pierde. Para toda nación la guerra ha sido, es, y será importante. Si se libra con suficiente espíritu de lucha es posible ganarla. Y, si de cualquier manera se pierde, por lo menos se pierde decorosamente logrando al mismo tiempo el respeto del mundo y hasta del enemigo mismo. Objetivo general del trabajo: Verificar las afinidades y las diferencias que hubo en los estilos de mando de los líderes bóers y los británicos. Objetivo particular del trabajo: Formas particulares de mando ejercidas por oficiales bóers y británicos. Hipótesis: Los bóers perdieron la guerra porque los que los mandaban no lograron comprender ni transmitir valores como la disciplina, espíritu de cuerpo, y espíritu de lucha a sus hombres. Marco teórico: “Los procedimientos (en la guerra) varían hasta el infinito y se hacen caducos muy pronto, ya que todos ellos provocan, tarde o temprano, su parada y réplica. Su eficacia temporal depende de las circunstancias, del terreno, de las condiciones del clima, del arrojo y del entrenamiento de los combatientes, y por encima de todo del genio de los jefes. Porque los hombres hacen la guerra y los jefes hacen los ejércitos. Su capacidad, su experiencia, su potencia de trabajo, su discernimiento, su agilidad de adaptación, sus intuiciones, su fuerza de alma, su ejemplo, la autoridad magnética que ejercen sobre sus tropas son probablemente los factores más seguros de la victoria. El historiador militar David Howarth – en su libro A Near Run Thing – (sobre la batalla de Waterloo) ha escrito que: “La primera necesidad de un comandante, especialmente en defensa, es una infantería firme y disciplinada, que no rompa filas, pase lo que pase.” Vamos a constatar como fue una frustación casi constante para los líderes bóers mantener a sus hombres en sus puestos; y vamos a ser testigos del desconcierto de los británicos que esperaban encontrarse con los bóers, en lucha cuerpo a cuerpo, para matarlos o morir en franco combate. Investigaremos como algunos líderes militares y navales eficaces se desempeñaron a lo largo de la historia de la guerra. Durante la Guerra Anglo – Bóer (1899 – 1902) uno de los contendientes – el pueblo bóer – combatió por su independencia. El otro contendiente – los británicos – combatieron por la gloria y el honor de sus armas. Elegimos la guerra Anglo – Bóer porque – según el general e historiador británico J. F. C. Fuller – fue la “última guerra entre caballeros.
Descripción : Tesis de maestría
URI : http://hdl.handle.net/123456789/717
Aparece en las colecciones: Tesis de Maestría en Historia de la Guerra

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